Amarte (Pastoral): un espacio de consuelo espiritual a través del arte
Martes 09 de Septiembre de 2025Un enfoque espiritual inclusivo
El programa Amarte, dentro del área de Pastoral de la Fundación MÁRGUZ, está regido por los principios del Evangelio Cristiano y se alinea con los valores de la iglesia Católica, sin ninguna discriminación religiosa o social. Es un pilar espiritual abierto que acompaña a todos los miembros de la comunidad de la fundación: profesores, empleados, alumnos, artistas, beneficiarios, proveedores y público externo.
Una pastoral social que transforma
Amarte promueve el bienestar espiritual mediante una variada oferta de actividades: conferencias, consejerías, retiros, peregrinaciones y salidas de servicio. Estas acciones combinan el arte con la caridad cristiana para llevar consuelo, esperanza y alivio espiritual a personas en estado de pobreza, enfermedad, abandono o vulnerabilidad.
Autonomía y compromiso sostenido
Este espacio espiritual es autosostenible ya que sus actividades se financian con ingresos propios y donaciones específicas destinadas a este fin. Además, Amarte permanece siempre activo, independiente de otros programas de la fundación, lo que refleja su compromiso inquebrantable con la misión espiritual.
Formación juvenil con impacto social
Amarte mantiene una colaboración activa con el Colegio El Minuto de Dios, ofreciendo a jóvenes la oportunidad de realizar sus Servicios Sociales dentro del programa. Esta alianza permite que los estudiantes contribuyan activamente al bienestar espiritual de la comunidad y vivan una experiencia formativa significativa.
Un espacio abierto para todos
Las sedes de la fundación cuentan con un oratorio—un lugar designado para momentos de oración, silencio y reflexión—disponible para cualquier miembro de la comunidad: estudiantes, profesores o padres de familia. Es un refugio espiritual siempre dispuesto a ofrecer paz y recogimiento.
Conclusión
Amarte – Pastoral MÁRGUZ es el centro espiritual de la fundación, una plataforma tangible donde el arte y la fe convergen con un enfoque social. Mediante actividades espirituales, acompañamiento emocional y formación juvenil, este programa encarna la misión de servir al otro desde la esperanza, la solidaridad y la espiritualidad viva.